Cada clienta podrá subir una fotografía frontal y, con su autorización, recibir un Mapa Facial Personalizado. Sobre su rostro podrá visualizar las zonas que desea cuidar o realzar y conocer los tratamientos de estética avanzada y los precios que ofrece realmente tu centro.
El mapa no diagnostica ni decide tratamientos. Ayuda a la clienta a comprender sus opciones y a llegar mejor preparada a la conversación con la profesional.

No saben qué tratamiento podría ajustarse a lo que buscan.
Encuentran información genérica que no corresponde a los servicios del centro.
Desconocen los precios aproximados y pueden sentir reparo al preguntar.
No quieren que les señalen defectos ni sentirse presionadas para cambiar su rostro.
Llegan a la primera conversación sin saber explicar qué desean realzar y qué quieren conservar.
«El objetivo del asistente no es sustituir la conversación profesional, sino prepararla mejor».
La experiencia parte de los deseos de la propia clienta. No habla de defectos, imperfecciones ni correcciones. Le permite indicar qué aspectos desea cuidar o realzar y qué rasgos forman parte de su identidad y quiere conservar.

Una experiencia visual y conversacional orientativa realizada sobre una fotografía que la propia clienta aporta con su autorización expresa.

Ejemplo ficticio para un centro de estética avanzada. Cada establecimiento mostrará únicamente los tratamientos, equipos y precios que realmente ofrezca.
Con su autorización, la clienta aporta una fotografía frontal, nítida, con buena iluminación y sin filtros. También indica qué zonas desea cuidar o realzar y qué rasgos quiere conservar.
La inteligencia artificial representa sobre su rostro las zonas que desea cuidar o realzar y los rasgos que desea conservar.
El mapa relaciona sus preferencias únicamente con los equipos y tratamientos incorporados por el propio establecimiento y muestra sus explicaciones y precios reales.
La clienta contacta con una idea más clara de lo que busca. La profesional valora personalmente el caso, resuelve sus dudas y confirma el tratamiento y su precio definitivo.
Cada establecimiento configura libremente sus servicios de mayor especialización. El maquillaje puede mencionarse como aplicación complementaria.
Una experiencia diferenciadora antes de la valoración.
Una forma visual de presentar su propia carta de tratamientos.
Consultas con más contexto sobre los intereses de cada clienta.
Precios proporcionados por el centro, nunca inventados por la IA.
Personalización con el nombre, identidad, tono y forma de atender de cada centro.
Posibilidad futura de conectarse con las herramientas que ya utilice el establecimiento.
No pretende reemplazar el programa de gestión, la agenda ni el sistema de reservas que el centro ya utiliza.

Cada centro podrá ofrecer la experiencia con su propio nombre, colores, tratamientos, precios, límites y canales de contacto. La base tecnológica será reutilizable, pero cada implantación se configurará con información real facilitada y aprobada por el establecimiento.
Antes de utilizar fotografías o datos personales, se definirán y verificarán el consentimiento, la finalidad, el acceso, el almacenamiento, la conservación y la eliminación de la información conforme a la normativa aplicable.
El proyecto se encuentra en fase de definición y validación. Buscamos conversar con profesionales de la estética para conocer su forma de trabajar, los tratamientos que ofrecen, las dudas habituales de sus clientas y las herramientas que ya utilizan.
Sin promesas de resultados ni compromiso de contratación.
Cuéntanos tu interés. Nos pondremos en contacto para hablar sin compromiso.